26.9.10
14.9.10
12.9.10
Recuerdo cuando en mi primer año de universidad (sé que sueno como vejestorio, pero es que parece tan lejano ahora), en un práctico de psicología general I nos explicaban el mecanismo de acción de la heroína; entendí lo suficiente para aceptar que mi curiosidad por las sensaciones nuevas (e ilícitas) no llegaría tan lejos como para inyectarme esa sustancia, sin embargo, o quizás por eso la explicación me quedó en la memoria por tanto tiempo. En términos muy simples, ocurre que las celulas tienen cierta cantidad de receptores los que son cubiertos por la heroína, lo que produce tal maravillosa sensación por un rato, inmediatamente después estos receptores se multiplican, por ende, además de necesitar volver a consumir, se necesita también más cantidad. Además, como aumenta la cantidad de receptores sensitivos, al no estar consumiendo (y necesitarlo) se siente un dolor intenso (claro, si tienes 5 receptores para el dolor, y luego 10, obviamente sentirás más dolor). Eso en términos básicos. La cosa es que cuando terminaron de explicarme eso, intenté imaginar ese tipo de dolor, y mi único simil parecía ser cuando me dió la peste a los catorce, probablemente uno de los peores dolores de mi vida.
El punto para tal innecesaria explicación, es lo que me pasa cuando me habla(s), cuando me pide(s) que te quiera, que sea buena, que te ame siempre. Y yo pienso en lo contrario, y espero (con esperanza) el día en que por generación esponánea surga en mí el coraje de decirte que me voy, que ya no te amo más.
Y siento que si es así, podría soportar la inyección, y que mi curiosidad sea satisfecha. Pero son ideas no más. Debe ser que he visto muchas veces Trainspotting.
El punto para tal innecesaria explicación, es lo que me pasa cuando me habla(s), cuando me pide(s) que te quiera, que sea buena, que te ame siempre. Y yo pienso en lo contrario, y espero (con esperanza) el día en que por generación esponánea surga en mí el coraje de decirte que me voy, que ya no te amo más.
Y siento que si es así, podría soportar la inyección, y que mi curiosidad sea satisfecha. Pero son ideas no más. Debe ser que he visto muchas veces Trainspotting.
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