Quizás es el invierno, quizás tengo que estar achacá en invierno porque me corresponde ¿qué sé yo? hace rato que no sé nada. De lo que yo era soy muy poco, contigo aún pior, ni para cantar Drexler en tu pieza mientras tocas el piano y me miras intermitentemente me sale la voz, y yo po' que soy la que le dijo a su abuelita a los 5 años "abuelita cállate porque quiero hablar". No sé, tomo una decisión y a los cinco minutos la dejo por imposible, llevo exactamente una semana así, y no entiendo nada de nada. Mañana tengo mi último (ojalá) certamen de Clínica III, entran 5 textos más las diapos y me he leído 3/4 de uno, o sea que me va a ir BACÁN, pero soy mediocre porque estoy muy chata entonces simesacouncuatro y no me voy a repete soy feliz. Ha llovido a ratos todo el día, y me he sentido mal a ratos a todo el día, he comido a ratos, he estudiado a ratos, pero te he extrañado todo el día. Cuando no sé qué hacer, desaparezco, y eso hize pero más o menos no más, y lucho contra mi pájaro azul que quiere puro re aparecer. Y te extraño terriblemente hoy porque hace exactamente una semana y como a esta misma hora yo estaba en tu casa, sentada en tu living escuchándote/mirándote tocar acordeón al final del pasillo, y tu entrabas y salías de la pieza con el Feli y yo sólo te sonreía porque tocai súper lindo pero más que eso porque estaba feliz de estar ahí, contigo. Y después silencio y miré y me hiciste una seña para que fuera y yo dije "permiso" y entonces vi por primera vez tu pieza, y me gustó ah, me acordé cuando estabamos en esa casa en Villa Alemana y me dijiste que no te gustaba, que si me había pasado que a veces entras a una casa y no te gusta su onda y yo dije sísí síde hecho me pasaba con esa casa, y me pasó con la tuya lo contrario, me gustó tiene un aire como de familia y es linda linda y tu pieza está llena de fotos e instrumentos musicales y tu cama desordená y tus compiuters ahí en el escritorio y tu piano que es súper grande, y te sentaste a tocar y me hiciste adivinar las canciones y yo no podía de puro nerviosa y pava en realidad, yo sólo te miraba y me reía y tú me mirabas y sonreías también quién sabe en qué pensabas, porque parecía poco real todo, pero era verdá y estabamos ahí los dos. Y después te paraste y te sentaste al lado mío y tu actitud cambió, ya no estabas seguro en tu piano ni con el Feli en los brazos, eras tú no más a un par de centímetros míos con las manos cruzadas te veías tímido pero lindo y me dijiste "ya, hay que irse" y yo dije "sí" y ninguno de los dos se levantó.
Eso fue hace exactamente una semana y fue un domingo mucho mejor que éste.
Debe ser el invierno.
Eso fue hace exactamente una semana y fue un domingo mucho mejor que éste.
Debe ser el invierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escriba con confianza, es gratis.