Esta es una de esas sensaciones rancias que me gustan. Hace un rato sallí de un certamen para el que no estudié practicamente nada, y me fue bien; esa es una certeza que no me ha acometido muy seguido a lo largo de mi carrera universitaria, y me gusta claro está. Anoche (u hoy en la madrugada) dormí dos horas en mi infructuoso intento por estudiar, las noches anteriores dormí igualmente muy poco entre sacar la vuelta y tratar de enfocarme. Ayer tuve mall, amistad, la única clase útil del semestre y luego el cumpleaño de Loncho -es el quinto cumpleaño que celebro con él, me agrada tanto-, es decir, no me esforzé, no estudié, saqué la vuelta y aún así sentía que sabía lo suficiente como para no estudiar nada, fui muy a lo Indiana Jones y funcionó, quizás porque como le dije a Gonzalo "haber hecho ese electivo me da una seguridad infundada" además debo agregar, ingenua. Pero bueno, ahora estoy en mi casa, acostada, afuera llueve, no alcanzaré a dormir una hora y luego debo ir a un práctico fome pero infaltable. Luego faltaré a clases y dormiré porque siento que mi cuerpo lo merece, mañana práctico de jipis insoportable y luego dinero y luego organización y descanso. Que no se me olvide que debo empezar a anotar las cosas.
Y sonrío con pepsodent.
Y sonrío con pepsodent.
Vas a Machine festival o Woodstock o como le llamen?
ResponderEliminarEstaba pensando que deberíamos volver a organizar la cheleada pendiente, te tinca?
Qué estés bien chiquilla.