8.12.09

Ando súper poco ocurrente, lo cual es mentira, sólo estoy blogueramente inocurrente. Mi papá siempre me ha dicho "si no tienes nada bueno que decir, entonces no digas nada", pero como siempre he sido buena para hablar no compatibilizamos mucho en ese punto, en el resto de los puntos sí que sí, porque él es enojón, cerrado, inexpresivo, ama el teatro, la música (aunque toca guitarra como los dioses y yo a penas puedo hacer cuatro notas), le cuesta decir te quiero, tiene el don de la palabra y cuando se enoja hace que todo el mundo le tenga miedo.
El punto es que no tengo mucho que decir, pero hay un apunte sobre el contrato psicoanalítico que me está esperando encima de la cama entonces yo -como siempre- me dedico a sacar la vuelta virtualmente, lo cual se hace no-virtual porque el tiempo pasa de todas formas y eso es algo que siempre me ha llamado la atención.
Está bien, voy a estudiar mejor.

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