Hace dias que tenía ganas de escribir -acá- y hartas cosas que me han pasado para hacerlo, pero la falta de motivación siempre puede más, excepto hoy, hoy vi a Yuri y Yuri+motivación o falta de ella o recuerdo de ella, o sea había que escribir porque si no hubiera sido Yuri y sus cajas molestandome toda la noche mientras trato de leer D.S. y ejercicios varios de relajación, aunque debo decir que ahroa que me lo explican me hacen mucho más sentido las dichosas cajitas, igual le pincharía una rueda a Yuri que tiene toda la pinta de estar en la crisis de la mediana edad con su moto y su corte de pelo y su todo (Kerenhis amaría verlo en moto yo creo, se ve sexy pero igual lo odio ¿se ve?).
Ayer me regalaron un café y fui feliz, de ese tipo de cosas que me motivan a escribir a este lado como que cada vez que abro sesión aquí pongo The postal service o alguna otra música de maricones como dice Lonsho...y ah sí, el café. Estaba yo cruzando la Plaza Perú cuando me encuentro con uno de los compañeros que más me hace reír, y ahí conversamos -en realidad yo no planeaba detenerme pero esas cosas como que se dan- y de pronto llegaron los cazafantasmas con sus mochilas de café y el compañero en cuestión me cuenta que lo regalan pero que le da cosilla ir a pedir esas cosas -como en los supermercados pensé yo- y claro, justo de eso hablamos y en realidad a mi también me da cosa, pero a veces no más; la cosa es que cruzamos la calle y nos acercamos con pinta de "estoy súper intrigado con saber qué onda su mochila de Nescafe y en realidad no cacho que lo andan regalando" y el tipo nos dice "¿quieren un café?" y Simonki le dice que claro y que si yo quiero uno así fuera la gran novedad del mundo, y fin del cuento nos fuimos felices con un café cada uno, claro era la mitad de un vaso chico pero considerando que uno de esos cuesta $450 ahí es cosa de hacer el costo/beneficio y me salen todas las teorías que recuerdo a medias y sí, me hizo feliz el regalo.
Ahora encuentro que escribí mucho pero está bien porque en realidad es mejor esa historia que la penca de hoy, cero tolerancia a la frustración la Jana.
Ayer me regalaron un café y fui feliz, de ese tipo de cosas que me motivan a escribir a este lado como que cada vez que abro sesión aquí pongo The postal service o alguna otra música de maricones como dice Lonsho...y ah sí, el café. Estaba yo cruzando la Plaza Perú cuando me encuentro con uno de los compañeros que más me hace reír, y ahí conversamos -en realidad yo no planeaba detenerme pero esas cosas como que se dan- y de pronto llegaron los cazafantasmas con sus mochilas de café y el compañero en cuestión me cuenta que lo regalan pero que le da cosilla ir a pedir esas cosas -como en los supermercados pensé yo- y claro, justo de eso hablamos y en realidad a mi también me da cosa, pero a veces no más; la cosa es que cruzamos la calle y nos acercamos con pinta de "estoy súper intrigado con saber qué onda su mochila de Nescafe y en realidad no cacho que lo andan regalando" y el tipo nos dice "¿quieren un café?" y Simonki le dice que claro y que si yo quiero uno así fuera la gran novedad del mundo, y fin del cuento nos fuimos felices con un café cada uno, claro era la mitad de un vaso chico pero considerando que uno de esos cuesta $450 ahí es cosa de hacer el costo/beneficio y me salen todas las teorías que recuerdo a medias y sí, me hizo feliz el regalo.
Ahora encuentro que escribí mucho pero está bien porque en realidad es mejor esa historia que la penca de hoy, cero tolerancia a la frustración la Jana.
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